Los Escuadrones de la Muerte: TERCER PERIODO: Responsabilidad compartida entre militares y civiles (1980-1989)

MAYOR BOB

Escrito por Diego Juarez

Editor
@ 14 de Mar 2009

D’Aubuisson asume el liderazgo del complejo de estructuras clandestinas, debido a que su mentor, el General Medrano, estaba consumido por el alcoholismo y la cocaína. Todos sus contactos fueron transferidos a quien era su discípulo predilecto. En tal situación se llega al golpe de la Juventud Militar, el 15 de octubre de 1979. D’Aubuisson se apresuró a ofrecer sus servicios a sus compañeros de armas, pero fue categóricamente rechazado. Ante esta situación, D’Aubuisson recurrió a sus amigos Ernesto Guirola y Roberto Bondanza, quienes le ayudaron a retirar los archivos de ANSESAL, que fueron primero transportados a Santa Tecla y luego sacados del país, a Guatemala. Se puede decir que estos hechos señalan el inicio de la construcción del aparato de poder propio de D’Aubuisson.

Con el apoyo de familias adineradas y con base en la estructura territorial de ORDEN, el mayor D’Aubuisson fundó el Frente Amplio Nacional (FAN), antecedente inmediato de ARENA. De hecho, la Junta Revolucionaria habría disuelto ORDEN, pero con esta maniobra D’Aubuisson logró mantener intactas sus estructuras. ORDEN estaba organizado entonces en todo el territorio nacional, a nivel de ciudades, municipios y cantones, sin excepción. Actuaba simultáneamente como un organismo informativo, en apoyo de los aparatos de inteligencia estatales, y también como cuerpo operativo, llevando a cabo las “desapariciones” atribuidas a los escuadrones de la muerte. A estos dos aspectos, el Mayor D’Aubuisson le sumó mistica política y carisma personal, con lo cual construyó la fuerza política que gobierna El Salvador desde 1989.

Dedicados activamente a alterar el proceso político militar iniciado en 1979 derrocando a la Junta Revolucionaria, D’Aubuisson y otros dirigentes del FAN son detenidos durante una reunión en la finca “San Luis”, cercana a Santa Tecla. (8 de mayo 1980) Dicha finca era propiedad de Ernesto Guirola, quien años después fue detenido en Estados Unidos, implicado en narcotráfico. Recientemente, Guirola se ha dedicado a adquirir parcelas cultivables en el departamento de Usulután, en la zona plana costera del país.
DAUBUISSON 7
Detenido en la Policía de Hacienda, D’Aubuisson pudo usar dicho cuerpo de seguridad como centro de operaciones. A los pocos días quedó libre, y fue a refugiarse en Guatemala, donde fue apoyado por uno de los políticos más poderosos de dicho país, Mario Sandoval Alarcón (“El Mico”), fundador con el Coronel Carlos Castillo Armas, del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), partido admirado e inicialmente imitado por la derecha salvadoreña. ARENA adopta sus colores y aprende sus métodos.

Instalado en Guatemala, D’Aubuisson se dedicó a trabajar la opinión pública salvadoreña y a vincularse con diversos grupos de derecha a nivel internacional. Para lo primero, se vale de los archivos de ANSESAL, que tiene en su posesión en Guatemala. Lo hace enviando grabaciones en las que denuncia como comunistas a una gran cantidad de personas, entre ellas a importantes prelados católicos. Pero por debajo de esta actividad pública, aprovecha la oferta de Sandoval Alarcón y envía algunos de los mejores elementos del escuadrón de la muerte del MLN, denominado “Unión Guerrera Blanca” a El Salvador, donde comienzan a operar instruyendo a un grupo de salvadoreños.

En cuanto a su actividad internacional, en poco tiempo D’Aubuisson acumula amplios contactos, entre los que se destacan: a) La Liga Anticomunista Mundial (WACL), con sede en Taipei, Taiwan. Aunque ORDEN había sido suprimida, seguía existiendo en el exterior como “Capitulo Salvadoreño” de esta organización.

Aparecía como titular de El Salvador el profesor Luis Lagos, ex diputado del Partido de Conciliación Nacional (PCN), y ex director de la radio Cuscatlán, del ejército salvadoreño. Su principal actividad actual es como empresario del transporte público de pasajeros.

Lagos gestionó y consiguió ayuda monetaria para el FAN en Taiwan y también inició la principal actividad que mantuvo la Liga durante años en El Salvador: la concesión de becas para miembros del FAN y luego de ARENA para ir a Taiwan al curso de “guerra política”. Se puede decir que la casi totalidad de dirigentes del FAN y luego de ARENA, a la vez artífices de sus actividades clandestinas, asistieron a estos cursos. Durante un período, sin embargo, el flujo de estudiantes se interrumpió debido a que uno de los cursantes, actual diputado de

ARENA por Santa Ana, se propasó con la esposa de un Mayor General taiwanes, ofensa que los chinos demoraron en perdonar.

En la actualidad, el embajador salvadoreño en Taiwan es Ernesto Panamá Sandoval, sobrino de Sandoval Alarcón y uno de los becarios del primer grupo de 28 que fueron a Taiwan.

b) Aunque fuera capitulo regional de la WACL, merece tratamiento separado la Confederación Anticomunista Latinoamericana (CAL), de la cual ORDEN también formaba parte. El mismo Lagos fue el representante visible en esta instancia. La CAL era controlada desde la Universidad Autónoma de Guadalajara, propiedad de un grupo conocido como “Los Tecos”, quienes proporcionaron generosa ayuda a D’Aubuisson, e inclusive realizaron inversiones empresariales en El Salvador. Por ejemplo, el aporte inicial para la empresa “Mariscos Tazumal”, que hizo el mismo D’Aubuisson, provino de “Los Tecos”. Pero el principal aporte de este grupo secreto mexicano a los planes del Mayor Roberto D’Aubuisson no fue financiero.

Gracias a este grupo, pudo vincularse a quien luego fuera su gran apoyo en Estados Unidos y su tabla de salvación en varios momentos críticos, el Senador republicano por Carolina del Norte, Jesse Helms.

c) Aunque se trata de un miembro de la masonería, hasta la muerte de los sacerdotes jesuitas, el Senador Helms y sus principales asesores creían firmemente que el mayor D’Aubuisson era un valioso e intachable líder político. Sin embargo algunos de dichos asesores tuvieron conocimiento directo de las actividades clandestinas promovidas por D’Aubuisson. Se destacan Clifford Kiracofe, asistente de Helms que estuvo en El Salvador en 1984 invitado por la Policía de Hacienda y que fue enfático en el apoyo que seguirían dando al “combate al comunismo”. Otra asesora de Helms, Deborah DeMoss, viajó frecuentemente a El Salvador en los años ochenta, alojándose en la residencia de Elena Wright de Avila, cuyo nombre apareció en la agenda del Capitán Alvaro Saravia, en la lista de los que contribuyeron con fondos para el asesinato de Monseñor Romero.

Se puede decir que gracias a la formación teórico-política adquirida en Taiwan, y la experiencia en lo operativo proporcionada por la “Unión Guerrera Blanca” guatemalteca, los grupos clandestinos de D’Aubuisson lograron un nivel de preparación que llevó a un salto cualitativo y cuantitativo en sus actividades. El hecho que ejemplifica mejor esto es la operación contra Monseñor Romero, ordenada por D’Aubuisson y supervisada por el Capitán Alvaro Saravia. El automóvil utilizado y su motorista, Antonio Amado Garay, fueron proporcionados por el entonces Capitán Victor Vega Valencia, de la sección de inteligencia de la Guardia Nacional, uno de los oficiales preferidos del jefe de dicho cuerpo de seguridad en ese momento, el General Carlos Vides Casanova.

Párrafo aparte merece quien tuvo a su cargo disparar contra el arzobispo de San Salvador; se trata del odontólogo Antonio Regalado, temido y admirado en las filas de ARENA, quien supuestamente había recibido cursos en el exterior sobre manejo de armas y explosivos.

Conocido como el “doctor Regalado”, se especializó en dictar cursos de tiro y defensa personal a los directivos y cuadros de ARENA en una finca ubicada en el departamento de La Libertad, propiedad de uno de los fundadores del partido en el gobierno, Roberto Bondanza.

Es significativo que a pesar de los esfuerzos realizados por esclarecer el magnicidio de monseñor Romero, Regalado haya conseguido librarse de culpa hasta ahora. Una explicación posible son sus anteriores actividades en la seguridad de la Embajada de Estados Unidos en San Salvador. Antes de llegar a ARENA, Regalado también tuvo a su cargo la seguridad de propiedades de la familia Llach, a la cual pertenece la Primera Dama, Margarita Llach de Cristiani, y su hermana, la esposa del General Vides Casanova, quien como ya se dijo, dirigía la Guardia Nacional al momento de ser asesinado Monseñor Romero.

Revisando todo el período estudiado, se puede decir que los primeros años de la década de los ochenta registran la actividad más intensa de los escuadrones de la muerte, lo que también permite reconocer a los autores materiales e instigadores intelectuales de estas actividades.

Un caso importante es el secuestro y posterior asesinato de los líderes del Frente Democrático Revolucionario (FDR), reunidos el 27 de noviembre de 1980 en el Externado San José. Con bastante seguridad, se puede adjudicar el hecho a la Policía de Hacienda, específicamente a los tenientes Majano Araujo y Morán Recinos, ambos actualmente coroneles y, desde entonces, íntimamente ligados a D’Aubuisson. El primero de los nombrados es hermano del actual presidente del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS).

Poco después, el 2 de diciembre de 1980, fueron violadas y asesinadas cuatro religiosas de Estados Unidos. Se responsabilizó del hecho a miembros del puesto de la Guardia Nacional cercano al aeropuerto. Dos miembros de dicho cuerpo fueron condenados, y no se estableció ninguna responsabilidad superior, aunque hubo evidencia registrada por varias fuentes de emisiones de radio con el comando de la Guardia, consultando sobre qué hacer con las religiosas y recibiendo órdenes para actuar. Todavía dirigía la Guardia en ese momento el General Vides Casanova. El jefe militar de la zona en la que ocurrió el hecho, era su primo, Edgar Casanova.

Poco más de un mes después, el 4 de enero de 1981, fueron asesinados en el Hotel Sheraton los asesores laborales en materia de reforma agraria Michael Hammer y Mark Pearlman, ambos de Estados Unidos, y el salvadoreño Rodolfo Viera, quien dirigía entonces el proceso de reforma agraria. El hechor material fue el Teniente Rodolfo López Sibrián, de la Guardia Nacional. El arma que utilizó le fue proporcionada momentos antes, cerca del lugar, por el Capitán Eduardo Avila. Supervisando la operación estaba Denis Morán, entonces jefe de inteligencia de la Guardia y hoy coronel. Tanto Avila, Morán, como el jefe de la Guardia, Vides Casanova, declararon ignorar el hecho cuando se estableció el proceso judicial.

Con la llegada de Napoleón Duarte al gobierno en 1984, los escuadrones de la muerte pierden espacio en la burocracia estatal, donde habían podido ubicar a sus miembros, generalmente como guardaespaldas de los funcionarios estatales vinculados al partido ARENA. Esto fue posible especialmente en el período de dos años en los que ARENA compartió el poder con la Democracia Cristiana y el PCN. Durante ese mismo período, D’Aubuisson presidió la Asamblea Constituyente, lo que le permitió ubicar a varias decenas de sus hombres operativos como funcionarios públicos.

Al concluir esta etapa, los escuadrones de la muerte tuvieron que volver a recurrir a los secuestros como fuente principal de financiamiento. Ya en enero de 1982 se había desbaratado una banda de secuestradores dirigida por el Mayor Guillermo Roeder, compañero de D’Aubuisson desde los tiempos de Medrano. La banda había logrado grandes sumas en rescates, como producto de los secuestros de los empresarios Roberto y Teófilo Simán y Luis Roberto Bustamante. Previo a su detención, Roeder era visto frecuentemente en el cuartel central de la Policía de Hacienda, por el que transitaba sin restricciones. En las mediaciones que se establecieron entre las familias de los secuestrados y la banda, actuó un conocido abogado, el doctor Alfredo Martínez Moreno.

En abril de 1986 se descubrió otra banda de secuestradores, esta vez todos públicamente vinculados a la dirigencia de ARENA. La defensa esgrimida por D’Aubuisson es que ni el partido ni él son responsables por la conducta de algunos de sus miembros. Pero la pertenencia de los acusados al núcleo central de conducción de ARENA y a las estructuras militares más cercanas al partido es indiscutida: Teniente Coronel Joaquín Zacapa Astacio, Antonio Cornejo Arango, Luis Orlando Llovera Ballete, Teniente Rodolfo Isidro López Sibrián, Coronel Roberto Mauricio Staben, Coronel Juan Carlos Carrillo, Mayor José Alfredo Jiménez y Teniente Carlos Zacapa (“Sandy”).

La justicia solo logró condenar a tres de ellos, dos de los cuales fueron juzgados en ausencia y en la actualidad se encuentran prófugos. Durante el proceso judicial, muere asesinado el juez militar que tenía a su cargo la causa, Jorge Alberto Serrano. Otro juez, Juan Héctor Larios, decretó el 29 de marzo de 1989 la libertad de los detenidos, y aunque fue revocada, dió tiempo para que los implicados escaparan, con excepción de López Sibrian, que fue retenido, probablemente por estar implicado en la muerte de los asesores norteamericanos, ya mencionados.

Durante este tercer período, se puede señalar que los escuadrones de la muerte tenían tres niveles orgánicos para la realización de sus actividades. Sin pretender ser exhaustivos, se citan algunos individuos importantes en cada nivel: a) NIVEL DE PLANEAMIENTO, en el cual se determinaban las víctimas y el procedimiento a ejecutar, participan el Mayor D’Aubuisson, en ocasiones Mario Sandoval Alarcón (Guatemala), Luis Lagos, Ernesto Guirola, Juan José Domenech, Teniente Coronel Joaquín Zacapa Astacio, Antonio Cornejo Arango, Oscar Eusebio Argueta, Gloria Salguero Gross y Coronel Roberto Mauricio Staben.

b) NIVEL DE OBTENCION Y ADMINISTRACION DE RECURSOS, incluyendo aquí contribuciones no vinculadas a secuestros o drogas.

Se conoce la participación de Elena Wright de Avila, Napoleón Díaz Nuila (importante recaudador entre familias ricas, actual embajador en Chile), Dr. Alfredo Martínez Moreno, Manuel Arce (Sonsonate), Coronel Ramón González Suvillaga (otro recaudador, investigado por la Embajada de Estados Unidos en 1983, hoy presidente de ANDA); Alfonso Salaverría Lagos e Ingeniero Enrique Altamirano Madriz (estos dos últimos del llamado “grupo Miami”, el último director de “El Diario de Hoy”).

c) NIVEL DE EJECUCION: Doctor Antonio (“Tito”) Regalado, Jorge Velado, Carlos Dárdano Sosa, Ernesto Panamá Sandoval (embajador en Taiwan), Ricardo Valdivieso (actual Viceministro del Interior); Ingeniero Enrique Barrientos (“Grillo”), Roberto Bondanza, Capitán Alvaro Saravia y Capitán Eduardo Avila.

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