André Cruchaga – Poeta – El Salvador

ANDRÉ CRUCHAGAAndré Cruchaga. Nació en Nueva Concepción, Chalatenango (El Salvador), en 1957. Tiene una licenciatura en Ciencias de la Educación. Además de profesor de humanidades, ha desempeñado la función de director y docente en Educación Básica y Superior. Parte de su obra poética ha sido traducida al francés por Danièlle Trottier y Valèrie St-Germain; al  Idioma vasco (Euskera), Miren Eukene Lizeaga; griego,  lia Karavia; holandés, Michel Krott; rumano, Elena Liliana Popescu, Alice Valeria Micu,  Elisabeta Botan, María Roibu, Tanase Anca, Ioana Haitchi y Andrei Langa; catalán, Pere Bessó;  portugués, Tania Alegría;  al inglés, Grace B. Castro H.; y, al albanés, Fahredin Shehu. Jurado de Poesía de la XVI Bienal Literaria “José Antonio Ramos Sucre”, Venezuela, junio de 2007. Jurado del I Concurso de Relato Breve ‘El PortalVoz, de la Asociación de Televisiones Educativas y Culturales de Iberoamérica (ATEI), con sede en (Madrid) España, 2014.EL INFIERNO DE LA POESÍA

La poesía es realmente el infierno.
María Zambrano

Parecido a este mundo de novela negra, la poesía se vuelve cada vez una necesidad para morir en esta realidad de contaminaciones. Más allá del aúllo de esta Sodoma, el tambor de los cementerios equivale al plato diario de comida, la ficción nos ha metido en una risa sarcástica: cada vez estamos más cerca de los patetismos que del lecho cálido de la luz. En vos, poesía, los seudónimos de la escritura, las falacias del teatro convertidas en pánico, el aliento de los pájaros chamuscados como el odio que se ha vuelto inmaculado. Como los golpes de las sombras, el infierno perturbador de la pornografía. Tengo deseos de romper el alfabeto, con el riesgo de quedarme sin palabras; de todas formas, éstas son poco útiles cuando las esquinas no son sujetas de juicios finales ni sumarios. Diógenes, aquí, en su resplandeciente miseria de lágrimas, fosforescente en la extrema virtud, sumergidos sus pies en sus aguas terrestres. En la sombra mortecina, el sol decapitado; en el diluvio, las puertas abatidas, la lluvia jadeante de lenguas petrificadas; en el filtro de los sueños, la cárcel con su rostro espiritual de colectivo, de río marginal y enfermo. Así, poesía, me metes en estos designios del amor al prójimo y la democracia, de la hipoteca del absurdo. Así, poesía, te vuelves cuerpo rabioso, sexo desabrido, desvelo orgásmico de la moral, personaje de burdel. Con todo, amo tu desnudez de bestia politizada en el mercado de pulgas, amo tu carnaval próximo al delito, amo los buenos modales de los gánsteres y sus bolsillos expansionistas.
Barataria, 20.VIII.2012

LA POESÍA SIEMPRE ES UN EJERCICIO SOLITARIO

Todas las habitaciones cuando por fin me he dormido
han lanzado sobre mí el castigo de los sueños…
Louis Aragon

escribo desde los objetos solitarios sin nombrarlos sin que sean parte de mí o dejen de ser en mí lo inminente la nada es monolítica en esta confusión de zapatos salgo a pescar la sobremesa ya no en el diccionario sino en el guijarro o el vilano en los andamios donde posan los dioses o las máscaras en la sartén donde la claridad es indigencia y arde la espuma en los güishtes de la extrañeza trabajo las palabras y los sentimientos oliendo los rincones del alero invoco las tormentas y aviento bocanadas de memoria sobre mi cuaderno: jamás puede ser de otra manera esta poesía esencial sobre el río de soles moribundos sobre el río quemado de los ojos y la coz putrefacta en la boca del cántaro derruido (nadie puede quitarnos el derecho a soñar y morder los centavos de herrumbre en el peltre de los hospitales sin tomar en cuenta la fosforescencia de las luciérnagas: ante la insolencia o la procacidad me da igual el ajuate o una piedra la estrella entre los grises de la ventana o la lluvia azotando la puerta) ¿quién puede reinventarse sino es trabajando en su propia desnudez en el funeral de turno que presiden las horas en ese barco del yo que marca el ritmo y los giros de las llaves? —a menudo los poetas nos ponemos tristes ante la perplejidad nunca es dócil la paciencia que asalta a los jardines me alimento de esas extrañas alianzas del estoicismo aun cuando sé que el reloj me sorprenderá en cualquier momento en la complicidad bebo las dosis de fuego necesario para transpirar el mercado y los viejos balcones de la lluvia a punto de deshacer las enciclopedias así repican los rostros y los brazos que han pasado por mi aliento todo el diluvio apagado de las palabras la intemperie inmóvil profunda del cuervo desahuciado en la ceniza la crucifixión oprime la ansiedad de mis zapatos hago proselitismo frente a los sombreros, al corsé que me prende de ausencias los sostenes escarban en mi vigilia y ese oficio de ausencias purulentas que en definitiva prolongan el desatino de la gota de aliento del catecismo abisal del resfrío quizás desde la vaguedad de las sombras desde mis amores terribles e indelebles el poema después de todo reconstruye la lava hundida en la leche de los trenes: la voz en solitario alguna luz hay en los cabellos negros de las campanas algún grito irrenunciable después de todo vos sos el poema verde en mis pulmones el anónimo espejo que envuelve mis escombros el otro tiempo tímido de la vigilia ahí en la oscuridad de la cópula todos los gestos de la escritura y esos filosos orgasmos de la anáfora
Barataria, 07.XII.2012

CLAROSCURO

Salga de las aguas negras la embriaguez sonámbula de los cabellos,
la imagen patética que aún existe como una herida fúnebre a través
de las migajas. Díscolo el fantasma de la sombra,
(aquel pelambre de falsa hostia) —en algún lugar de lo inverosímil
—lo confieso— la saliva irremediable de la trivialidad. Sólo la mueca
apoyándose en el campanario, el colorido del granizo
atardecido en el aserrín de la risa. (No quiero fotografías de girasoles muertos,
ni de bocas que se agrietan en el rezo del día a día.
Las devuelvo por sus quebradizos ecos.)
Ya tuve bastante con dispensadores de maniquíes: no necesito señales
de avidez en tazas de barro,
ni de absurdo de espejos bajo la niebla de una tristeza emplumada.
Bajo la bandera de pájaro, el reloj muerde la armadura de lo inerme.
(Confieso que necesito lágrimas artificiales para ver con claridad el terreno
boscoso del otro ojo que me mira sin palabras.)
Barataria, 17.VII.2013

PÁJARO

la brújula del ala perfecta los números exactos del vuelo incluyendo los números impares el infinito al borde del infinito de Dios las fotografías en el volumen a veces avieso de los sueños pinto el absoluto lo escribo deletreo bajo la niebla oculta de los retratos  muerdo el áurea inédita de la llama  la vía del aforismo errante ¿cuántos juguetes inanimados enterramos en el anaquel oscuro del calendario? ¿cuántos espejos atravesaron la garganta desde la esquina del ave en vuelo? pienso en la melancolía de las peleterías (no sé en verdad si esto tiene algún misterio) sorbo pañuelos postizos de sábanas aún veo el biplano del pájaro alrededor de mi cabeza tosen de bruma las nubes froto con mis manos la cocina del horizonte los activos y pasivos de la niebla pienso en el escribano del caballero andante en las muñecas inflables que no alcanzo a cubrir con mi paraguas comprado en uno de los mercados de pulgas de Salt lake city mientras mastico los prospectos de la buena urbanidad la severidad de las romerías —divertido o no— tuerzo mis ojos con algún cinismo le escribo un prólogo desnudo a la muerte o río de aquel orgasmo cubista sobre ataúdes  en las postrimerías de mis veinte años (con todo y aunque me tilden de cursi adoro los jardines a la diestra de mis ojos la tortuosidad de ciertos bichos como las babosas o moluscos gasterópodos) mientras vuela el pájaro en Do menor  el vuelo de la sedimentación las deducciones implacables los mundos ensamblados en la devastación de los vientos propiciando el sofoco en el telar de la asfixia las curvas del vuelo cóncavos ombligos del gozne estrabismos en la muralla del horizonte me enternece cómo vuela un pájaro:  las alas como dos bracitos de niño recién descubiertas sus manos pero también los cementerios inconfesables los minutos grises vistos desde un balcón al estilo del medioevo yo por fin amaestrado en caminos sinuosos miro las estatuas cansadas del suplicio (este cielo del trópico me lame las vértebras del dolor) como un gran farallón este hueco en el pecho y también en los que me desahuciaron crecen en gajos las alas  crecen las tenazas los espejos los simbolismos de las espátulas el perro del bisturí o el plomo en la partida de nacimiento y de defunción —debo vivir hasta agotar lo deleznable no hay hipérboles azules ni monedas benignas  sólo existen frenéticas cárcavas aun en las aspas del vuelo en el doblez de las esquinas y en el espejeo de tantos argonautas luego orino como todos los mortales  en las pestañas de los puntos cardinales ante los clavos del madero la proclama hirviente de la aurora los amarillos que cuelgan de lo vertiginoso (¿hay necesidad de estrambote para el aliento después de agrietar los hemisferios y depilar el ciprés de las solapas?) me temo que no me temo que nunca palparé otras contexturas: es tiempo de nuevas enterezas ¿nos salvaremos?…
Barataria, 28.VIII.2013

RECUERDO DE LA SOMBRA

Siempre quise ponerle un nombre diferente. Siempre metálica
como los tantos retratos de la tormenta. Un nombre con puertas y cópula,
un nombre espacioso como el vuelo, como un celaje con llaves,
como toda la luz desvestida sobre el mar.
(Una sombra de balcones se ha vuelto estancia de mis ecos.)
Al cuaderno del viento, le doy la estación circular del rocío: el aroma suelta
su temblorosa respiración;
en ese ajetreo de élitros, la almohada cumple su misión de bosque.
Barataria, 29.XI.2013

UÑA DE CUERVO

una voz se entreabre para mostrar su oscuro deseo
el amante negro sube las escaleras arrebatado por
la danza frenética
Aldo Pellegrini

sobre la rama agonizante del crepúsculo vocifera y rasga el cuervo: sus uñas encorvadas tocan la aldaba del sigilo la carroña que siempre está a disposición del charco de sal convulso de los transeúntes en la temeridad de los días ninguno pasa desapercibido ningún día es inocente no hay misterio en los zapatos de la muerte sólo madrigueras allí de pájaros fríos pájaros como gotas de noches indecisas  plenitudes castrantes por donde avanzan las sombras  ¿quién se anticipa a abrir el ojo de la cerradura, a morder lo inverosímil de la zarza sembrada en el pecho?   son meses aviesos allá las embarcaciones dispersas de la niebla heridas las manos de tanto atajar las losas anónimas de muchos respiros (vos quemás mi pecho cualquier meditación que rumia en la memoria cualquier vacío que nos deja la historia amarillas bicicletas trapos viejos y otros tiliches de menor cuantía y otras almádanas retorcidas en la lengua y otros presentes que sólo caben en los sepultureros y sus códigos de epitafios) no sé si alguna neutralidad posible haga lo suyo mientras trasciende el bajorrelieve de la saliva te escribo en última instancia una arqueología de lejanías creo que vale al menos la pena picotear las esquinas de los sobres el crimen garrapatoso de los amantes  rompernos las vísceras en las páginas superponer la locura de los periódicos pinchar la piel de las doctrinas hasta desinflarlas nos volvemos irreconocibles en la uña del maniqueísmo  en el testamento mutilado por la marea cuando abrimos el espejismo nos encontramos con la enredadera de las plumas manchadas de sangre el ijillo de los arcanos es atroz  como los velorios en el mercado de la poesía nosotros sabemos claro hacia dónde van las aguas estamos a punto de ponerle otro nombre a los desgarramientos tu besos y el beso acendrado inaccesible confuso para otros esperamos que crezca la resina del entresueño para contar por puchitos la luz una nube sorda y ciega un abismo del tamaño de los escapularios  el jazmín convaleciente del ungüento después de todo conjugamos inocentes la aspereza la llave mineral de las abejas la piel profética del paraíso creo que jamás dejaremos de ser corderos siempre estará allí la mística turbia de la ceniza el matapolo sacramental y ahuecado de ciertas palabras de ciertas aves de cierta identidad hecha a merced de las migajas es así cuando escucho la hermosura de ese trino ahuecado como un caserío despoblado así de profundo es el lugar donde cava la vigilia sé que mis brazos y pupilas son inútiles hay relámpagos que carecen de cordura y en cambio es patente la afasia  la voz deliberadamente oscura a ratos asumo mi propia nulidad siempre vivo amordazado por el poderío estéril del sollozo siempre fugitivo e inasible pidiéndole a los ojos que no se cierren siempre la intemperie delatora de mis redundancias la historia imposible con sus máscaras los estertores acumulados en los albañales y la odisea negra de los relieves ahora es obvio morderle el cordón umbilical a las sacristías al velorio permanente de las lámparas a la astilla de ocote del inconsciente  a ratos naufrago en la campana de mi sangre en cada golpe de pecho que doy frente al espejo: vivir da igual después de todo morir a perpetuidad rasgado por el cuerpo de la borrasca picoteado de cabeza a pies desabrigado por el mundo (con tu jerga ya me habías dicho que nos salvaríamos casi de manera inmisericorde por eso no he impugnado trenes ni barcos ni piscuchas creo que un día negaremos nuestra propia memoria y eso está bien para nuestra propia salud mental)…
Barataria, 01.IV.2014

PARANOIAS

En la gota de sol que lame el horizonte, los días contados de los peldaños,
la primavera negra de los reinos interiores: la saliva totémica de las hamacas,
las litografías del sexo con sus pedestales mutilados.
Los dientes cuelgan de los recuerdos de las pupilas, —imaginarios frente
a la palidez del candil, muros como grandes orejas de zinc.
En los días corrompidos del índigo, el breve pájaro de los agobios en la sala
de emergencias del nido. (Me debato entre el hilo del grifo y la moneda
que me asfixia); frente a la rosa del torrente desaparecen los deseos fosilizados.
Ya es tarde para buscar una farmacia y me quite la histeria:
—Vos y yo ascendemos al infinito de la desesperación.
Barataria, 09. XII.2013

ZONAS INFINITAS

Ciegas las distancias, estas aguas heridas de la boca, el ojo ahogado
sobre la forma de la roca: los sentidos muerden la sed del mar y el fuego.
¿Qué otra posibilidad existe para las rutas incandescentes?
A menudo es siniestra la ceniza que anega las sienes, las ásperas astillas
de los cementerios, el absurdo de los jardines en el pantano.
(Alguien ha dicho el arte por el arte)
Yo persigo, por cierto, otras circunstancias: el silencio y sus substancias.
Del búho a Babilonia, hay sinnúmeros letargos, cerillos, platos, escritura,
crujidos como una noche sin órbita.
Sé, que en la agonía, muchas gargantas quieren ser Ulyses.
En el insomnio hay caídas y traspiés…
Barataria, 19.V.2014

EMBARCADERO

Todo será, entonces, disperso como las aguas del tiempo postrero.
(Sometidos al oscuro letargo de las lámparas, pájaro sedentario,
rotas las profecías.)
—Vos lo sabés desde la silla corroída de la intemperie: tatuado el rostro
sobre la madera del tiempo, raído en los dientes el último sollozo.
En la marcha, siempre colgamos de la miseria y los abismos, de la palabra
circular de los eriales, de la melodía pródiga de párpados;
más allá de todas estas nostalgias que nos queman, el viaje siempre,
callada tierra en la devastación de la noche.
Nos azota el vasto mar de la ceniza, nosotros en la médula del diluvio.
Barataria, 17.VI.2014

PÉTALOS NEGROS

En el viaje de los sueños, los techos suspendidos de la melancolía.
La destrucción impune de los pétalos, los trenes negros de lo inmóvil.
A menudo, la telaraña de lo incomprensible avienta güishtes a mis ojos;
a menudo, la asfixia, reitera sus dormitorios fúnebres:
la noche hace sus estragos.
¿Acaso reverberan los paraguas de los despojos y el grito de siempre?
(Nada termina. Todo permanece.) Sobre el ala, la piedra del duelo, el tabanco
y el hollín a quemarropa como un estanque siniestro.
(La herida siempre es más duradera que la propia inmolación.)
—Ahora, el viento huye de las ramas: en el pecho, la infancia deshecha;
dentro del sueño, el pétalo sin el jardín de los ojos contando los minutos
rotos de los caracoles, el cieno que moja los zapatos…
Barataria, 20.VI.201.

Parte de su obra se encuentra publicada en revistas electrónicas y en papel de América y Europa; así también, ha recibido varias distinciones por su obra literaria. Entre sus libros editados podemos mencionar: “Alegoría de la palabra” (1992),  “Visión de la muerte” (1994), “Enigma del tiempo” ( Plaquette,1996); “Roja vigilia” (Plaquette, 1997) “Rumor de pájaros” (2002), “Oscuridad sin fecha/Data gabeko iluntasuna”, edición bilingüe: castellano-euskera, (El Salvador,2006); “Pie en tierra” (2007), “Caminos cerrados”, (México, 2009), “Viajar de la ceniza/ Voyage à travers les cendres”, edición bilingüe: castellano-francés,(El Salvador, 2010); “Sublimació de la nit/ Sublimación de la noche”, edición bilingüe: castellano-catalán, (El Salvador, 2010); “Poeta en Barataria”, (La Habana, Cuba, 2010); “Tablou de cenuşă/ Cuaderno de ceniza”, edición bilingüe: castellano-rumano, (El Salvador, 2013): “Balcón del vértigo”, (El Salvador, 2014); “Post-Scriptum”, edición bilingüe: castellano-rumano,(El Salvador, 2014); “Viaje póstumo/ Viatge pòstum”, edición bilingüe: castellano-catalán, (El Salvador, 2015); ANTOLOGÍAS Y REVISTAS: Novísima poesía salvadoreña. Revista Presencia, año III, No.12, 1991. Poesía a mano. 1ª. Edición, Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1997. 100 escritores salvadoreños. 1ª. Edición, Editorial Clásicos Roxsil, El Salvador, 1997. Antología de una década. 1ª, edición, Casa de la Cultura de Zacatecoluca, CONCULTURA, El Salvador, 1998. Antología “Paseo en verso”, Editorial Pasos en la Azotea, Querétaro, México, marzo de 2005. Canto a un prisionero. (Homenaje a los presos políticos en Turquía. Editorial Poetas Antiimperialistas de América, Ottawa, 2005. ISBN 1-894879-10-4. IX y X Antología de la Nueva Poesía Hispanoamericana, 1ª. Edición, Editorial Lord Byron, Perú, 2005. Muestra poética, Revista Baquiana, Anuario V, 2003-2004, Miami, Florida, Estados Unidos, 2004. Rolando, La vida. Antología poética, San Salvador, El Salvador, julio 2005. Poemas sueltos (Revista Generación Abierta, Año 15, No.43 Editada por el poeta Luis Raúl Calvo, Buenos Aires, Argentina, 2006. Mínima Antología (Tres poetas salvadoreños), Revista Poda, No.3 Editada en Venezuela por el poeta Ramón Ordaz, 2006. III Antología de Poesía, entre Eros y Tánatos. Asociación de Escritores de Mérida Fondo Cultural “Ramón Palomares”, Venezuela, 2006.  ISBN: 980-6679-15-6. Leyva, José Ángel. [Director-compilador], Revista Alforja No. 43,  Revista de Poesía, México, abril de 2007. Poumier, María. Poetas por El Salvador, Antología. Editorial Delgado de la Universidad “José Matías Delgado”, El Salvador, 2008. Los Siete pecados capitales: la lujuria. (Antología preparada por Carlos López). 1ª. Edición, Alforja, México, 2008. Poemas al viento, (Antología preparada por José Ángel Leyva). 1ª. Edición, La cabra ediciones, Alforja, México, 2008. Vargas Méndez, Jorge y J.A.Morasan. Literatura Salvadoreña 1960-2000. Imprenta Criterio, San Salvador, El Salvador, 2008. Godoy Durán, Enrique [Compilador]. Breve Antología de Poesía  del Mundo. Guatemala, 2009. Revista AMNIOS, Año 2009, No.1 Editada  por el Ministerio de Cultura de Cuba. La revista está dirigida por los poetas Alpidio Alonso y Roberto Manzano, La Habana, Cuba, 2009. Revista ALKAID, No. 11, Revista multitemática, Valladolid, España, abril de 2011, dirigida por Pilar Iglesias de la Torre. Revista Nord Literar (Rumania) Poeţi de limba spaniola – prezentare si traducere de Elena Liliana Popescu,nr.7-8(98-99)iul-aug.2011. Revista ORIZONT LITERAR CONTEMPORAN, año 5, #3, 2012, 64 págs. Revista multicultural, editada  por la Universidad de Bucarest. Editor Daniel Dragomirescu. Nota introductoria por el poeta Andrei Langa de la Republica de Moldavia. Revista Viata Basarabiei editada por la Unión de Escritores de Moldavia y la Unión de Escritores de Rumania, Anul 10, nr. 1-2 (25-26), 2012 (serie nouă). Revista LITERATORUL, editada por Revistă lunară de literatură şi artă editată de Biblioteca Metropolitană „Mihail Sadoveanu”, Bucureşti , Anul XXI nr. 158159 AUGUSTSEPTEMBRIE 2012. Traducere de Andrei Langa. Revista ALKAID, No. 16, Revista multitemática, Valladolid, España, noviembre de 2012, dirigida por Pilar Iglesias de la Torre. II Índice antológico de la poesía salvadoreña, (compilador Vladimir Amaya), El Salvador, 2014. VATRA, Foaie ilustrată pentru familie (1894) *Fondatori I. Slavici, I. L. Caragiale, G. Coşbuc. VATRA, 1971 *Redactor-şef fondator Romulus Guga* VATRA VECHE, 2009, Redactor-şef Nicolae Băciuţ(Lunar de cultură * Serie veche nouă* Anul V, nr. 9(69), septembrie 2014 *ISSN 2066-0952) II Índice Antológico de la poesía salvadoreña (compilador Vladimir Amaya), Índole editores, El Salvador, 2014. Revista cultural rumana “CAFENEAUA LITERARĂ – EL CAFETÍN LITERARIO” del Centro Cultural Pitești, Rumania, número 10/141 Octubre 2014, año XI. ACTUALITATEA LITERARĂ. Revistă care aparține Uniunii Scriitorilor din România, găzduiește în numărul 42, anul V, octombrie 2014. Itaca nr 8 octombrie, noiembrie, decembrie 2014. Revistă de cultură a scriitorilor de limbă română din afara granițelor țării, a Centrului de excelențã în promovarea creativitãții românești ”Itaca” – Dublin, Irlanda.

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