Mario Castrillo – Poeta / Curador / Artista – El Salvador

mario castrilloEl Salvador, 1950

EXPERIENCIA EN EL ÁMBITO CULTURAL
2014 Gestión Cultural en la Secretaría de Arte y Cultura de la Universidad de El Salvador.
2004-2008 Director de la Pinacoteca Roque Dalton de la Universidad  de El  Salvador.

A escrito y dirigido conversatorios sobre los artistas salvadoreños:
José Mejía Vides, Camilo Minero, Rosa Mena Valenzuela, Ricardo Carbonell, Armando Solís, Manuel Elías, Antonio Bonilla, Dagoberto Nolasco, Alfredo Catalán, Teyo Orellana, Omar Carbonero, entre otros.

Ha sido jurado del Concurso de Jóvenes talentos; de Bienales y Salones de Arte en Honduras; ha seleccionado obra de artistas salvadoreños para la Bienal de Valparaíso, Chile y del Centro Cultural Francisco Urondo, de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Mario Castrillo pieza Calles de la ciudad

EN EL CHICO’S BAR, ENCUENTRO.
LOCAMENTE ARREBATADOS

Para Carlos Martínez Rivas,
amigo, poeta.

Esta noche tu imagen frente a mí, a un costado de la puerta interior del Chicos’Bar – conversando en mangas de camisa, el cabello oscuro turbulento y rebelde como tu alma, obsesionado con la poesía, con las complicaciones y posibilidades del lenguaje, la cadencia, la entonación, el sonido de las palabras al leerlas, la musicalidad de las mismas y la música en sí

“Con el redoble de un tambor,
en el centro de una pequeña Plaza de Armas,
como si de los funerales de un Héroe se tratara;
así querría comenzar.”

Canto fúnebre a la muerte de Joaquín Pasos.

las pausas, los silencios, los retruécanos y los juegos de palabras denotando otros significados,

De este modo elegías tú el adjetivo,
la palabra, y el verso cuyos rítmicos
pasos como los de un enemigo acechabas.
Hacer un poema era planear un crimen perfecto.
Era urdir una mentira sin mácula
hecha verdad a fuerza de pureza.

Canto Fúnebre a la Muerte de Joaquín Pasos

trascendiendo, insinuando, sugiriendo, señalando más allá, amando la literatura anglosajona, con tus ademanes rotundos, la voz fuerte y clara citando pasajes de D’juna Barnes, de Baudelaire, de James Joyce, de Faulkner, y también de Rimbau, de Cervantes, de Alfonso Cortés -demente precoz encadenado escribiendo poemas. Bellos poemas en su mundo de loco alucinado con una claridad asombrosa, en su mundo de loco alucinado-, y poemas de creación tuya escritos hace más de 30 años, del libro La Insurrección Solitaria donde te ensañas con justeza contra las damas de sociedad engalanadas y las niñas “listas para el matrimonio” y las gráficas de cuerpo y alma con trazo firme y seguro en El Monstruo y su Dibujante:

NOTA SOCIAL

Vi también a las madres
de nuestra América, en París. Pasearse
por los Grandes Bulevares
con los cadáveres de sus hijas
de plumero y tacón. Listas.
Embalsamadas para el matrimonio.
No he querido negarles
el lugar que merecen en “El Monstruo
y su Dibujante”.

retomando temas bíblicos, tan comunes, tan humanos y universales como el de la mujer de Lot, cuando abandonan corriendo Sodoma y Gomorra y torna la vista atrás en busca del amado y se trueca en estatua de sal resplandeciente perfectamente blanca,

“Si todo pasó así, Señora, y yo
he acertado contigo, eso no lo sabremos.

Pero una estatua de sal no es una Musa inoportuna.

Una esbelta reunión de minúsculas
entidades de sal corrosiva,
es cristaloides. Acetato. Aristas
de expresión genuina. Y no la riente
colina aderezada por los ángeles.

La sospechosamente siempreverdeante Soar
con el blanco y senil Lot, y las dos chicas
núbiles, delicadas y puercas.”

con elegancia, lenguaje sobrio y maestro, libro que  merecida celebridad te brindara-, de pie en la puerta interior del Chicos’Bar estoy observándote esta noche, puerta que da acceso al único salón de ese antro de mala muerte mal iluminado donde los mariquitas y los maleantes de San José se reúnen a beber y charlar.

– Mariquitas bravos y pendencieros que visten de mujer y usan peluca y aretes y perfumes baratos acabados de mercar y que ostentan como inigualables joyas, mariquitas casi todos o lesbianas, escurridizos – y con talle de maleantes como nosotros dos-, y con no pocos ingresos a la penitenciaría por hechos menores de sangre, tráfico de drogas o pequeños hurtos, con rivalidades entre sí, relacionándose con saña y coquetería a la vez, celándose mutuamente, disputándose hombres o mujeres según el gusto y antojo de cada cual. –

De pie, casi inmóvil, recostado en el marco de la puerta inexistente, con una copa de aguardiente sin etiquetar, charlando de cosas sin importancia, o bien, trascendentales, haciendo caso omiso de la atmósfera que te rodea, importándote un bledo, importándote únicamente el aguardiente fuerte y barato y sin etiquetar, elixir de la vida y de la muerte que consumes sin cesar. Unicamente la charla importándote. La literatura como viento furioso baja de las montañas y alborota tu cabellera, tu corazón en la madrugada densa de neblina. Mirándome fijamente, filosofando, echando humo por la boca como un dragón y sin fumar, odiando la lisonjas, aborreciendo las adulaciones, esculcando la vida mientras te aproximas paso a paso a la muerte y juegas con ella en tu habitación solitario. – Cuarto del Hotel Sheraton convertido en buardilla, recinto loco repleto de envases medio vacíos de licor, rimeros de libros en las cuatro paredes y una mesa de noche desbordada de papeles garabateados y estrujados, la cama deshecha y alborotada de delirios que sólo tú sabes manejar.-

– El Chicos’Bar es un antro pequeño y estrecho al cual se ingresa por un pasillo: mesas al lado izquierdo y en el derecho la barra con sus típicos asientos altos sostenidos por un único negro tubo en el centro, negro grueso y templado que hace soñar y suspirar a los mariquitas en el bar, al fondo, empotrado en la pared, un espejo empañado de grasa y suciedad que aminora el reflejo de su propia inabarcable superficie azogada, luego está el marco de la puerta inexistente donde Carlos está recostado conversando conmigo esta noche. Marco que da acceso al único sórdido salón del bar carente de ventanas, inundado de un baho pestilente de colillas, humores de hombres y mujeres sudados, escupitajos, cáscaras secas de limón, zumo de aguardiente sin etiquetar, cigarros y humo, cigarros consumiéndose en las mesas y humo, cigarros en los dedos, cigarrillos en los labios de los hombres que trasnochamos en el bar. –

Pequeño de estatura y atormentado de espíritu, indomable, terco en su lucidez, riñendo consigo mismo y sus fantasmas, sagaz a su manera, lo encuentro años después en Nicaragua, en las cercanía de Lacmiel, a las 10 de la mañana, en aquella calle desolada entre casas y lotes vacíos alrededor, donde crece la yerba alta, indomable, salvaje y agitada por el viento, lo veo venir con un par de zapatos que acaba de adquirir. En la mano los zapatos, la camisa arrugada como siempre, la barba de tres días, sin dormir, o como aquellos que se desvelan y se acuestan de madrugada y no han comido, o han comido mal, me reconoce y me detiene en plena calle y se pone a conversar como si el tiempo nunca hubiera pasado, nunca el tiempo desde la última vez que nos vimos hace seis años. Como si nos hubiéramos viso ayer en la noche en San José de Costa Rica, en el Chicos’Bar, entre la humazón de cigarros y botellas de aguardiente sin etiquetar y sin embargo han transcurrido seis años. Por mi nombre me detiene, llamándome por mi nombre da cuenta de inmediato de su cabilaciones, de sus tribulaciones

Pues si esta noche el Alma.
Si esta noche quisiera el alma hundirse
en la infamia o la ira

hasta el fondo, hasta que el pulgar del pie
brille contra la roca en la tiniebla
del agua; y desde allí
intentara una vez más bracear, cerrar los ojos,
hundirse aún más hondo, no podría.

Retrato de dama con joven donante

de los autos suena el cláxon furiosamente endemoniado, sacan la testa enfurecida los conductores, gritan groserías y gesticulan con las manos mientras se alejan velozmente y con rabia y nosotros en plena calle conversando inamovibles, haciendo ademanes con las manos bajo el sol ardiente y tropical de Managua, una bandada de pájaros sobre nuestras cabezas se posan en las palmeras de la avenida desolada, deseando un buen trago de licor que penetre a fondo, un cigarro y ambiente para departir y charlar, para desmenuzar aquellos temas que nos han fascinado siempre: con sus pequeñas grandes cosas, minúsculas descomunales, cotidianas, intrascendentes, la vida; aquellas cosas que amamos y aborrecemos a la vez, que nos rodean, nos invaden pero no son parte de nuestro yo interior y sin las cuales contradictoriamente dejaríamos de existir y la vida pareciera carecer de razón de ser, aquellas cosas tan triviales y sencillas, tan simples, elementales, que en su sencillez trascienden universales todas ellas,

Y ése fue en adelante tu destino. Por el que no podrías
ya nunca más mirar libremente la tierra.
Un mal negocio, Joaquín. Por él supiste
que ante todas las cosas en que te detuvieras
el tiempo mandado, temblarías.
Bastaba mirarlas
con los ojos que se te dieron un tiempo decoroso
para que se tornaran atroces;
el fulgor de un limón.
El peso sordo de una manzana.
El rostro pensativo de un hombre.
Los dos senos jadeantes, pálidos, respirando
debajo de la blusa de una  muchacha que ha corrido;
la mano que la alcanza. Hasta las mismas palabras…

Canto fúnebre a la muerte de Joaquín Pasos

cosas sencillas, hermosas como el vuelo de un colibrí y la salida del sol en el amanecer sobre la arena de la playa y un ocaso interminable de verano y la sombras moviéndose en la noche oscura y la silueta de mis hijos inquietos que se proyecta en el muro, muro verde, musgoso, renaciente, vibrante, rígido y ondulante a la vez.

De dos hombre que tienen seis años de no verse encuentro fortuito en plena calle alucinados, deseando un buen trago de licor en la barra de un bar, sedientos y ansiosos cada cual a su manera, se detienen a conversar, a charlar mientras el sol relumbra a lo lejos y los pájaros vuelan mientras la tenue brisa del lago hace vibrar las hojas de las palmeras salvajemente. El mundo gira estridente, lanzando chispas, veloz, raudo como un cometa.

Locamente arrebatados conversando.

San Salvador
febrero, 1995
* Los poemas pertenecen al libro La Insurrección Solitaria, de Carlos Martínez Rivas

AH VIEJO AMIGO CASCARRABIAS

A Carlos Martínez Rivas

Hombre de pocos amigos entre multitud ruidosa. Pocos amigos. Muchos rodéanle envidiosos. Carlos odiando lisonjas. Sin ambiente estable social. Solo. Sin familia. Sin mujer que en casa rostro cubierto de cosméticos y baratijas en mano derecha y en orejas y cuello, deseando sonriendo jugar bridge sábado tarde compañeras de oficina; o en la cocina canturreando, preparando recetas nuevas ensaladas tomadas de su mejor lectura: Revista Vanidades…  Solo. Mejor solo que mal acompañado.

Muerte no teme poeta. Sabe de ella mucho y nada. Inmune a cosas que mueven al común de los mortales: Dinero, confort, fama… universo de apariencias, Carlos no se hace ilusiones por nada de a lo que a este mundo atañe. No sabe qué es la ley y nunca ha recurrido a ella, ni a normas urbanidad de Carreño para comportarse buen caballerito en sociedad. Leal a sí mismo y a su palabra, le importa lo demás un comino.

Dicen. Dicen deja casa vacía habitada por no sé qué extraña presencia. Dicen en rincón, en número 8 Altamira D’este, amontonados libros páginas subrayadas y anotaciones en márgenes deja, poemas en papeles maltrechos como su alma maltratada, cuadernos con anotaciones diversas, dibujos y botellas vacías de licor, tremendo deseo de vivir y beber la vida en la vida… de madera guitarra seis cuerdas recostada en la pared de su habitación… mucho del alma del poeta… Mucho. Dicen. Deja…

El más grande en Nicaragua después de Darío. Solo, retirado a su tos dedicóse a morir de alcohol, de sí, de tí, de mí, de cada uno de nosotros. Harto. Hastiado de modernidad muere poeta moderno Carlos Martínez Rivas.

Ansiando beber licor como en dorados tiempos conversando. Rotundos ademanes, barba de tres días sin comer, la camisa de fuera y arrugada como siempre, la cabellera corta desordenada, conversando consigo mismo y sus fantasmas, mascullando poemas, gesticulando en el aire, sin arrepentirse de nada el poeta delira. Amoníaco en el hígado. Dicen. Lo hacía delirar. Dicen.

Ahora muerto. Desde martes 16 de junio 1998 ha muerto solo. Pensión de 100 dólares empobrecido en vida carísima de Managua, casa derruída número 8 Altamira D’este. Dicen. Dicen por ahí ronda fantasma. Por ahí andará rondineando esquinas transeúnte de calles mal iluminadas de este mundo y del otro. Aborreciendo la compostura como siempre, el falso orden, las banales costumbres en mesa y cama, las adulaciones, la vida actual frívola postmoderna neoliberal preñada de vulgaridad deleznable. Horripilantemente deleznable.

Ah, viejo amigo cascarrabias!

Del libro Aproximaciones sigilosas
1995-1996

Mario Castrillo - Pieza de paseo
KOBEE BEACH

Todo el día tendida
en una toalla grande y blanca
con aceite frotando su cuerpo
chapurreando inglés
ansiando palpar
la ruda gruesa billetera
de un Infante de Marina.

Todo el día bajo el sol
tendida en una toalla
grande y blanca
bronceándose
el traje de baño mínimo
apto para la hermana menor.

Kobee Beach.
Panamá.
Agosto 1987.

LAS HE VISTO en bata
a las diez de la mañana
boquiabiertas
ante las manecillas del reloj
haciéndose pintar las uñas
cepillar el cabello
con rojo resaltar el color
perdido de los labios
para el té partie
de las cinco de la tarde.

Similar prepárase
en la funeraria
un cadáver
con familiares ansiosos
de irlo a enterrar.

Punta Pitilla.
Panamá.
Agosto 1987

AVIDAS
de un establecimiento
a otro corren
sin dejar uno sólo
por visitar.

Nerviosas.

Adquiriendo cosméticos
sostenes  pantalones
pulseras…
todo tipo de chucherías
en su voracidad
espantosa.
Casco Viejo.
Panamá.
Noviembre 1987

Del libro Revuelvo la mirada y a veces siento espanto, Panamá, agosto-noviembre 1987.
Mario Castrilo pieza Humo

A NIVEL LITERARIO
Codirector de la revista Digital El Gallo Maíz.
Colaborador de la Revista digital Contracultura y Contrapunto.
Colaborador de la Revista digital Democracia.

Ha publicado: Los niños de mi pueblo tienen tristes los ojos y Brebaje Amargo, San Salvador, El Salvador 1972
En el país extranjero. Tercer Premio en rama Cuento, Segundos Juegos Florales Universitarios, Universidad de Costa Rica Rodrigo Facio, San José Costa Rica  1978
Pequeños animales luminosos, San Salvador, El Salvador, 1995
Catorce relatos a la media noche, Segunda Lugar en rama de Cuento, en Certamen Literario Alfonso Hernández, San Salvador, El Salvador 1996
El compa Anselmo, Segundo Lugar Compartido, en rama de Testimonio, en Certamen Literario Alfonso Hernández, San Salvador, El Salvador 1996
Nosotros, los búhos rojos, Testimonio sobre el comandante Francisco Velis, San Salvador, El Salvador 1983.

Antologado en:
Antología Poética Centro Americana, Editorial Biblioteca Rodante, San José, Costa Rica 1974
7 Poetas Centroamericanos, Editorial Biblioteca Rodante Nuevo Universo, San José, Costa Rica 1974
Poesía Guerrillera, Editado por las Fuerzas Populares de Liberación San Salvador, El Salvador 1981
Occhi di rosa infuriata!, Editorial Petrilli, L’Aguila, Italia 1995, Edición bilingüe italiano-español
Poesía de El Salvador, Editorial Educa, San José Costa Rica, 1983
Mención de Honor en rama Cuento, Juegos Florales de San Salvador, Alcaldía Municipal de San Salvador, El Salvador 1998
Literatura Salvadoreña 1960-200, por Jorge Vargas Méndez y J.A. Morasan. Edición Venado del Bosque, 2008
Viva la Poesía, Contra la violencia, Poetas del Mundo, San Salvado, El Salvador 2010
Poesía Cuento y vos, Argentina, Sur América
A la izquierda del corazón, Compilador Jorge Canales, San Salvador, El Salvador, 2014.

GRUPOS CULTURALES A LOS QUE HA PERTENECIDO
Perteneció en Costa Rica al grupo ORUGA, y en Nicaragua perteneció al grupo CODICES y El Salvador al Grupo CODICES (2ª época) y  Concertación Cultural, Grupo SEIS. En la actualidad pertenece a Poetas del Mundo, Sección El Salvador.

EXPERIENCIA EN DIRECCIÓN DE PROGRAMAS DE PROYECCIÓN SOCIOCULTURAL
2002-2004 Director Ejecutivo de Casa Maya, Programa para jóvenes y niños de la Alcaldía Municipal de San Salvador.

EXPERIENCIA EN MEDIOS AUDIOVISUALES
2009 – 2013 Guionista televisivo. Coordinador del segmento El Mundo del Arte, Programa campus Tv de la Universidad de El Salvador
Ha elaborado conjuntamente con la Unidad de video de la  Universidad José Simeón Cañas (UCA) los siguientes vídeos sobre la vida y obra de artistas:
Camilo Minero, José Mejía Vides, Antonio Bonilla, German Cáceres.
Aportes: vídeo sobre Edmundo Barbero, Benjamín Saúl y Valero
Lecha, artistas españoles que aportaron al desarrollo cultural de El
Salvador, financiado por la Cooperación Española.
Con el grupo Expresiones Culturales Colectivas (ECCO):
En la fila de la muerte (Masacre del Mozote)
Nunca más. El aporte de las iglesias (Iglesia Bautista Emmanuel, Iglesia Luterana y un sector de la Iglesia Católica) a la transformación de país y la represión que por ello sufrieron

EXPERIENCIA EN BIBLIOTECOLOGÍA Y CENTROS DE DOCUMENTACIÓN
1996-1997 Consultor de UNESCO sobre Micro Isis
1995 Coordinador Hemeroteca Biblioteca Florentino Idoate, Universidad
Centroamericana (UCA)
1994-1995 Director de Centro de Documentación de UNICEF
1993-1994 Director del Centro de Información y Documentación Regional
de PRODERE-EDINFODOC, ONU

EXPERIENCIA EDITORIAL
Ha sido director de revistas culturales en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador, así como de  Suplementos Culturales en El Salvador
1976-1979 Labor en proceso editorial en EDUCA (Editorial Universitaria Centroamericana) y en el CSUCA (Consejo Superior Universitario centroamericano).
1973-1976 Ha sido editor de periódicos: Pueblo y Universidad en San José
Costa Rica

1973-1976 Cursó estudios de Artes en la Universidad Rodrigo Facio, Costa Rica

Anuncios

Acerca de resistenciamusical

Musica Nacional Centroamericana
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s