Matheus Kar – Poeta – Guatemala

MatheusPromotor de la democracia y la memoria histórica. Columnista de la revista digital gAZeta. Estudió la Licenciatura en Psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Entre los reconocimientos que ha recibido destacan el II Certamen Nacional de Narrativa y Poesía “Canto de Golondrinas” 2015, el Premio Luis Cardoza y Aragón (2016), el Premio Editorial Universitaria “Manuel José Arce” (2016), el Premio Nacional de Poesía “Luz Méndez de la Vega” y Accésit del Premio Ipso Facto 2017. Su trabajo se dispersa en antologías, revistas, fanzines y blogs de todo el radio. Ha publicado Asubhã (Editorial Universitaria, 2016) y Alturas de Wall Street (Editorial Equizzero; El Salvador, 2018).

 

 

CONDUZCO POR LA CIUDAD

 

La ciudad arrincona la noche en mi ventana.

Oscura canta en su rama nocturna.

Racimos del día maduran en mi pensamiento.

No estoy tranquilo. Me volteo.

 

El vidrio no está sucio,

es la ciudad que está empañada:

esquinas panzonas de sueños infantiles

me hacen la parada.

 

La ciudad camina.

Toca la noche y tendrá pulso.

Toca un reloj y saldrá corriendo.

Edificios semejantes a pequeñas ficciones,

personajes que alguna vez se tomaron en serio:

se ríen en rebaños.

 

La risa y yo no somos buenos amigos,

pero tampoco somos hipócritas.

 

La gente se voltea,

contrabandean con tajos de mi vida.

Otros, me la venden de regreso.

 

Hay cierto vacío en todas las cosas,

cámaras oscuras,

galaxias diminutas,

donde uno puede quedarse.

Vacíos microscópicos que únicamente la voluntad

puede cruzar,

en los que uno se puede refugiar

y quedar perdido para siempre:

un cigarro, una jeringa, una pistola.

 

Hay lazos irreconciliables con el mundo.

Y éste es uno de ellos.

Hay personas que nacen moribundas,

que confunden el amor con el abismo,

y eso no es necesariamente malo.

 

La mayoría

llevan la humanidad camuflada,

al punto de no poder hallarla;

otros, la llevan en el rostro.

 

A veces quisiera llegar a casa,

desnudarme y meter la cabeza en el cenicero.

Pero todo es una extensión del infierno:

la realidad corroída en la cabeza.

 

Es mejor seguir conduciendo,

fijado al volante,

recorriendo los purgatorios

que nosotros mismos hemos pavimentado.

 

Anuncios

Acerca de resistenciamusical

Musica Nacional Centroamericana
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s